Vivimos en burbujas. Burbujas por doquier. Hay otros mundos pero están en éste, que decía aquel.
Nos protegen la conciencia, pero también nos aíslan. Se suelen volver opacas al mirar a través de ellas, aunque sean transparentes. Por eso lo que ocurre fuera, más veces de las que debiera, nos deja indiferentes.
Vivimos en burbujas inconscientemente, y cuando explotan, nuestro mundo se pone del revés.

