El buen profesional merece conciliación sin condición. No es una exageración. El empleado debe ser el sujeto activo y no el pasivo a la hora de conciliar. Dime tú lo que necesitas y cómo lo has pensado organizar, y a partir de ahí busquemos una solución que satisfaga a todos por igual.
La conciliación es una pieza clave en la gestión del compromiso del empleado. Y no creo que la mejor empresa sea la que gane la subasta por ver quién ofrece más días, sino aquella que mejor sepa gestionar cada caso de manera individual.
