0

Y tú… ¿Enmiendas o enmierdas?

El ecosistema laboral es un medio sensible, lleno de sensibilidad…y de susceptibilidades. Un ecosistema donde coexisten egos, pretensiones, apariencias, ambiciones… cientos de emociones que se apilan como leña en un cobertizo, con el peligro constante de que una chispa perdida por el aire eche todo a prender.

En este ambiente altamente inflamable hay bomberos siempre atentos a apagar las chispas, y pirómanos que las persiguen fuelle en mano. El yin y el yan. El que enmienda y el que enmierda. ¿Y tú quién quieres ser?

Enmierdar

Se puede decir de otra forma más sutil, pero quizás también menos impactante, hay gente que ante un problema ve una oportunidad de aprender, y otros que ven una oportunidad de ponerse a prender… fuego. Y lo malo de esto es que probablemente no hay término medio, que suele ser mi preferido. Consciente o inconscientemente la gente se sitúa en uno de estos bandos, es decir, no es necesario tener alma de pirómano para crear un incendio, a veces basta con acercarte a alguien fácilmente incendiable cuando estás que echas chispas.

No creo que sea necesario que empiece ahora con una disertación sobre cuál de los bandos es el más tóxico para tu ambiente laboral, si no lo tienes claro, vamos mal. Tampoco puedo hacer nada si eres un pirómano convencido de esos que piensan que ir con el lanzallamas en mano es lo mejor porque acaba con las malas yerbas (lo malo es que también acaba con las buenas). Este es tu post si eres de los que saben que alguna vez has contribuido a un incendio sin ser esa tu intención, vamos, si perteneces a la gran mayoría. Supongo que pocos dudan que por el trabajo y por la vida en general se transita mejor si hay un ambiente de paz carente de crispación, pero que, por lo que sea, llámese conflicto de objetivos o intereses cruzados, no siempre es posible.

Yo presumo de ser un tipo calmado casi de nacimiento, pero como casi todos, hay momentos en que la tentación de coger un mechero es grande… Estas son las cosas que a mí me funcionan (si alguien tiene algo en contra que hable en los comentarios o calle para siempre) para no enmierdar ante una situación conflictiva:

  • Contrastar los hechos: Lo que llega a tus oídos, a tu buzón de correo, o a tu chat, a veces, muchas veces, dista mucho de lo que ha ocurrido en la realidad. Toda información llega siempre, como mínimo, con el sesgo inconsciente del emisor. Cuando algo que te dicen te inflama las venas es el momento de contrastar con las fuentes: implicados y testigos directos de la información. La mayoría de las cosas tienen una explicación que despertará tu empatía, y te conectará mejor con la solución y con la reacción adecuada que merezca la ocasión. Si al que te ha hecho llegar la información en primer lugar lo tienes identificado como un enmierdador profesional, contrasta los hechos mucho más, reacciona con total neutralidad y no dejes que el más mínimo gesto de tu cara alimente sus ganas de liarla.
  • Tu cabreo es tuyo: Muy bien, eres humano, ha sucedido algo que ha colmado la paciencia de tu infinito vaso. Tienes un cabreo que no te puedes aguantar… Pues te aguantas. Tragar saliva es el ejercicio que más equipos ha salvado. Si el cabreo es muy gordo, tampoco se trata de implosionar, es probable que tengas pareja, amigos, psicólogo, o una mullida habitación acolchada en la que poder darte cabezazos… úsalos. Lo que debes tener claro es que no hay en la historia del ser humano un solo conflicto que se haya solucionado contagiando cabreos.
  • Céntrate en la solución: Ante un problema, volver la vista atrás buscando culpables, te aleja, 180 grados, de la solución, que siempre se encuentra hacia adelante. Una de mis máximas laborales es que “Nadie disfruta haciendo mal su trabajo”. Nadie se levanta y se dice a sí mismo: “voy a ver cómo puedo cagarla hoy”. Una vez el problema está resuelto, por supuesto, habrá que hacer una retrospectiva, pero no lo con el objetivo de cortar cabezas, sino de averiguar, desde la empatía, qué cosas habría que cambiar para que el problema no se vuelva a repetir.
  • No hay prisa, aunque haya prisa: Aunque el problema requiera una rápida solución, eso no quiere decir que no haya que actuar con un mínimo de reflexión, la precipitación o peor aún, la impostación (sobrereacciono sin tener ni idea de qué hacer), pueden acentuar el daño, o, en términos alineados con el mensaje de este post, puede enmierdar en lugar de ayudar a enmendar. Si sientes que no sabes qué hacer, no hagas nada por el momento, o deja hablar a quien lo tenga más claro que tú. La escucha y el silencio pueden ser tú mejor aportación si no tiene claro qué hacer.

Al final se trata de cuidar nuestro ambiente laboral, un ambiente en el que permanecemos la mayor parte de nuestro tiempo, y en el que todos estamos interesados que sea lo mejor posible por nuestro propio beneficio.

La gente que lo solivianta contantemente, que lo llena de toxicidad, deberían ser, como mínimo, ignorados. Eso sí, como nadie disfruta haciendo mal su trabajo, probablemente ellos tampoco disfruten en el fondo de su ser (a veces muy en el fondo) intoxicando su entorno. Busquemos un momento de calma para escucharlos… Detrás de todo enmierdador profesional, suele haber un ser humano que necesita cariño, o simplemente casito. Dicen que todo conflicto es el resultado de un problema que no se ha hablado convenientemente… Encontrar sus traumas y tratarlos es la única opción de parar tu tendencia a encender el ventilador cuando huele la mierda cerca.

Citando a la mítica “Qué bello es vivir”, cada vez que un enmiendas a un enmierdador un ángel puede ganar sus alas. Chascarrillos aparte, estoy convencido de que el mayor problema de un invento tan chulo como las redes sociales (y en mundo laboral, las aplicaciones de mensajería instantánea) es que han servido de altavoz a enmierdadores profesionales… identificarlos e ignorarlos lo mejor para nuestra paz vital.

 

 

 

toxic by Adrien Coquet from Noun Project (CC BY 3.0)

Jesús Garzás

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *