Desayuno hoy con la victoria de Trump y, casualidades de la vida, me ha venido la inspiración para escribir sobre este tema. Sí, lo reconozco, el nuevo jefe del mundo occidental me cae mal, ¿qué puedo hacer? Pues para empezar, y probablemente para terminar, tomármelo con humor.
Author: Jesús Garzás
Perspectivas
En el trabajo, como en la vida, qué importante es saber cambiar de perspectiva.
Siendo un relativista nato, el hecho de que me enseñaran herramientas para trabajar las perspectivas durante mi formación en coaching fue como regalarle al inspector Gadget una extensión de su brazo.
No hay mal que cien años dure, ni que resista más de tres perspectivas diferentes.
Hijo, aunque te peguen… no pegues
En los últimos meses han sucedido dos hechos que me han llevado a escribir el post de hoy. El primero me ha ocurrido varias veces, hablando con varios amigos, y a la vez padres, sobre las consignas que dan a sus hijos acerca del uso de la violencia en las aulas.
Todos ellos eran gente cabal, bien formada y bastante pacífica en su forma de entender el mundo, pero todos ellos coincidían en el mismo mensaje a la hora de preparar a sus hijos para la supervivencia en el colegio: “No hay que usar la violencia nunca, excepto si te pegan. Hijo, si te pegan, pega tú…”
El segundo hecho que me ha llevado a escribir este post es la certificación que estoy haciendo a través de LinkedIn sobre Conscious Business creada por mi admirado Fred Kofman.
Team building… ¿gasto o inversión?
Supongo que todavía hay gente que piensa que cuando un equipo se gasta dinero para organizar un evento de team building, en el que sus empleados se permiten el lujo de “dejar de trabajar” un día para pasarlo fuera de la oficina haciendo “jueguecitos”, es porque les sobra el tiempo o les sobra la pasta.
Evidentemente yo pienso que este tipo de eventos son una inversión, pero desde luego no creo que sean una pócima milagrosa. ¿Cuándo funcionan y cuándo no? Eso es lo que vamos a tratar de ver a continuación.
Conciliación sin condición
El buen profesional merece conciliación sin condición. No es una exageración. El empleado debe ser el sujeto activo y no el pasivo a la hora de conciliar. Dime tú lo que necesitas y cómo lo has pensado organizar, y a partir de ahí busquemos una solución que satisfaga a todos por igual.
La conciliación es una pieza clave en la gestión del compromiso del empleado. Y no creo que la mejor empresa sea la que gane la subasta por ver quién ofrece más días, sino aquella que mejor sepa gestionar cada caso de manera individual.
¿Cómo definir las competencias de una empresa?
En los últimos días, por motivos laborales, he estado envuelto en unas cuantas reuniones acerca de competencias. He compartido puntos de vista con distintos profesionales y he llegado a la conclusión, que ya intuía de antemano, que cada maestrillo tiene su librillo.
Así que he decidido escribir un post sobre el mío.
Empleados de bajo rendimiento: rescate o despido
No soy muy de eludir los temas espinosos en este blog, y esta vez precisamente quiero reflexionar sobre uno de ellos: la gestión de empleados de bajo rendimiento. No es fácil y no seré yo quien traiga la solución… que no os confunda mi nombre, no hago milagros.
Lo que sí tengo claro es que lo más dañino en este tema son las indecisiones. Por tanto si queremos ser efectivos tenemos que plantearnos el dilema que da título al post de hoy, elegir una de las dos opciones, y actuar en consecuencia con ella.
Demasiado joven para decir demasiado viejo
Demasiado fácil recurrir al demasiado viejo. Y demasiado pronto. No me salen las cuentas con tus cuentos. Sí, esos que me cuentas sin venir a cuento.
Dices que es la crisis de la mediana edad, y no puede ser verdad. Llevas sólo quince años trabajando, eres un adolescente laboral.
El jefe y la consciencia plena
Sin duda alguna uno de los mayores retos de ser jefe es el de conseguir tener plena consciencia de tus palabras y de tus actos. En el momento en que tu nombre entra a vivir en solitario en una caja del organigrama, comenzará a concitar más atención a su alrededor de lo que lo hacía anteriormente. Lo pretendas o no, te convertirás en un modelo a seguir (el anglicismo role model lo explica perfectamente)
Por supuesto esto tiene muchas ventajas, y no menos inconvenientes. Así que una bonita y bienintencionada declaración de intenciones del tipo: “El puesto no me va a cambiar seguiré comportándome como antes” puede ser tu primer error. Cuando todo cambia a tu alrededor, permanecer igual es la forma más rápida de quedar fuera de juego.
Pequeñas batallas, gran felicidad
Es tan fácil aprender de los demás cuando los miras y escuchas con plena curiosidad.
Hasta que no tuve un hijo no fui consciente de la veracidad de esta frase, quizás porque hasta entonces no sabía lo que era la curiosidad plena, no sabía lo que era contemplar a alguien sin un mínimo resquicio del ego alterando mi percepción. La mala noticia es que aquello me hizo descubrir que hasta ese momento había sido menos generoso de lo que pensaba, la buena es que me abrió los ojos con respecto a mi potencial y al de cualquier otra persona que es capaz de observar con puro interés a los demás.
¿A qué viene esta introducción? A que este verano mi hijo me ha enseñado a encontrar la felicidad ganando esas pequeñas batallas que estamos siempre tentados de evitar.









